EXPOSICIÓN: (en tránsito.s) de Xavi Millán

Hace unos meses hablábamos con el licenciado en Bellas Artes y fotógrafo-cada vez más ocasional- Xavier Millán (Bogotá, 1959) con motivo de la inauguración de su muestra “(en tránsito)” en la Galería Visions de Barcelona. Después del éxito cosechado con la presentación de su proyecto más personal, un trabajo desarrollado a lo largo de dos años y con el que el autor nos presentaba una visión onírica sobre el paisaje en la que cada geografía capturada, sugería “paisajes soñados, velados, manipulados”, ahora llega a VisualKorner la continuación de este primer ensayo visual: “(en tránsito.s)”.

En esta segunda parte del proyecto, los paisajes oníricos capturados por el artista se mantienen pero se incluyen nuevas imágenes en las que aparecen bodegones florales. La firma indiscutible de Millán y nexo de unión entre sus obras tampoco se pierde: los filamentos que se entrelazan recorriendo cada imagen con trazos automáticos y que enlazan las fotografías de la exposición creando un circuito cerrado.

La muestra, compuesta por una veintena de imágenes a color, se podrá ver gratuitamente en el espacio expositivo de nuestro laboratorio fotográfico VisualKorner hasta el 18 de octubre.

Con motivo de la exposición, la historiadora de la Fotografía y comisaria Laura Terré Alonso (Vigo, 1959), analiza la obra de Millán y nos la presenta con el siguiente texto:

No es una novedad relacionar el movimiento lento con el campo abierto, relacionar el paso de las nubes con la muerte. E imaginar ésta última como un tránsito, ese movimiento lento que eleva las almas hacia un lugar distinto, sino mejor, donde quedarse bailando para siempre. Xavi Millán (1959) lleva más de dos años recogiendo paisajes lentos con la cámara, acariciándolos luego con un tratamiento concienzudo del color en su ordenador. Es ahora, para esta exposición, cuando ha llegado el momento de darlos a luz en materia corpórea. Él mismo ha quedado sorprendido con ese nuevo ser de las imágenes, sobre el papel de textura gruesa que invita al tacto: terciopelo y profundas calidades de tinta para los negros y los grises, que a veces se perciben verdes y a veces azules simulando la irisación que provocan las luces en el paisaje nublado.
“Son imágenes bellas que sirven de terapia al que las ve, como han servido de reflexión al que las hizo”
La evocación de los pintores por sus nombres en los títulos, de los lugares visitados inscritos en los metadatos de las fotos (puntos muy distantes repartidos entre continentes) y la mención a los seres queridos que se han ido, no es algo exclusivo en la memoria de su autor que requiera explicación aquí. Estas fotografías persiguen nuestros sueños, los sueños de cualquier espectador, y se instalan cómodamente en nuestro pasado evocando a su vez lugares, sentimientos y personas, como si hubiéramos sido nosotros los primeros testigos en haberlas descubierto. Son imágenes bellas que sirven de terapia al que las ve, como han servido de reflexión al que las hizo, devanando con paciencia de encajera los hilos que unen levemente las visiones de esta vida al sentido de vivir.

Estas fotos nos atraen. Las deseamos como aquellas lobby cards que el niño robaba en el sueño inquietante de La Noche Americana de François Truffaut.
Y llegados a este punto tenemos que recordar que Millán trabaja para el cine, ayudando a hacer creíble la ficción con el gotear de pequeños detalles de realidad en los planos. Estas fotos son los espacios vacíos, el diorama, para aquellas escenas que acabarán pobladas de actores, animadas por la acción, pero que en el momento de su localización solo su descubridor supo entender como parte del guión. Porque la profundidad del drama lo da el justo escenario en el que se desenvuelve. Nunca será creíble un portazo en una pared que se tambalea, creo recordar que decía Andrei Tarkovsky, un narrador de lo profundo que seguro que está inspirando a Millán al oído. Por eso estos sueños se sustentan firmemente en la experiencia vivida y captada de manera objetiva mediante la técnica fotográfica y no la pintura.
Nos encontramos ante una autobiografía en la que se comprueba la rotación del viaje y los interminables ensueños a la espera del rodaje.
La práctica profesional es inseparable de la sensibilidad que hará posible la creación artística. Todo ese camino andado en la producción cinematográfica no solamente ha posibilitado a Xavi Millán la experiencia de la mirada, sino que ha dado como fruto estas fotos. Nos encontramos ante una autobiografía en la que se comprueba la rotación del viaje y los interminables ensueños a la espera del rodaje. Quizá ésta sea la razón del aspecto cinematográfico de estas secuencias y trípticos. La razón de su lentitud paciente. Y también de su título: el tránsito como un fundido a negro.

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IMPRESIÓN Y ACABADO

Desde nuestro laboratorio fotográfico VisualKorner hemos tenido el placer de preparar las copias para la exposición ‘(en tránsito.s)‘ de nuestro cliente Xavi Millán. Como en la anterior ocasión, el autor se ha decantado por Hahnemühle German Etching 310g para la producción de sus copias. German Etching 310g es un papel de composición 100% alfa celulosa y con una superficie lisa aterciopelada de estructura muy fina. Originalmente destinado como soporte para grabados, aporta un acabado excelente en la reproducción de obras de arte.

 


Qué? Exposición fotográfica ‘(en tránsito.s)’ de Xavi Millán

Cuándo? Del 14 de septiembre al 18 de octubre

Dónde? VisualKorner (C/ Balmes 354, Barcelona)

Cuánto? Gratis

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